Más tiempo, menos poses.
El día de la boda ya tiene su propio ritmo y personas con las que queréis estar. Una sesión aparte nos permite bajar el ritmo, explorar una idea visual o hacer retratos sin quitaros tiempo con vuestros invitados.
La idea es daros más libertad, sin añadir otra ocasión en la que tengáis que estar pendientes de la cámara.
Mallorca más allá del horario de la boda.
Mallorca es mi hogar. Su luz mediterránea, la piedra, la costa y el color forman una paleta visual que conozco por instinto. Una sesión aparte nos permite trabajar con ese entorno sin estar pendientes del horario de la boda.
Elegimos el lugar y el momento según lo que os importa, no a partir de una lista de sitios por los que se supone que deben pasar todas las parejas.
Parte de la misma historia.
Tanto si la sesión es antes de la boda como después, o en ambos momentos, las fotografías deben pertenecer a la misma historia: personal, relajada y reconociblemente vuestra.
Podéis añadir una sesión a la cobertura completa de la boda o consultarla por separado cuando os pongáis en contacto.